sábado, 9 de marzo de 2013

VIVO CON...


VIVO CON...
El corazón henchido
Repleto de latidos felices, tristes, temerosos. 
Y sin un cómo darles salida, 
sin saber si les hará desbocarse murmurar a la tierra, 
besar al agua o acariciar al viento.
 Espinas que se clavan y me hacen sangrar
Suspiros que impulsan la sangre
Latidos que dicen tu nombre
Vida que llora y ríe, y camina hacia no sé dónde 
y te recuerda, desconocida, siempre

1 comentario:

Ana Marquina dijo...

Sigo suspirando, empecé a leerlo y me entró una congoja pero como de gustazo, interna, de estas que no quieres que se escapen, pero deben hacerlo porque al final te hieren, solo se aceptan latidos felices, que maravilla de poema!